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Compraventa de Inmuebles:

Le gestionamos todos los trámites necesarios para facilitarle la compraventa de su inmueble, desde el momento en que Usted decide llevarla a cabo hasta que el inmueble queda inscrito en el Registro de la Propiedad. De esta forma podemos ayudarle a asegurar su inversión.


Le asesoramos en:

Preparación y Revisión de Contratos de Compraventa de todo tipo de Inmuebles (Vivienda, Local de Negocio, Edificios).
Gestión de todos los trámites necesarios para llevar a cabo la Compraventa (Comprobación Catastral, Notario, Firma, Inscripción Registral, etc.).
Actuaciones derivadas del incumplimiento de Contrato por la Empresa Constructora o Promotora.
Reclamaciones derivadas de defectos de la construcción.



A tener en cuenta:

Si la prevención en general en todos los ámbitos del derecho es clave, esta, se agudiza aún más en la firma de contratos. Tanto para quien firma un contrato ajeno, como para quien se lo presenta a otro. Una vez firmado el contrato, cuando el daño está hecho y los riesgos se hacen palpables también existen soluciones pero más complejas y, en consecuencia, más costosas.

Aunque es creencia popular que el perjudicado de un contrato “inadecuado” suele ser aquel a quien le es presentado, la práctica muestra que en muchas ocasiones, es la parte que lo aporta a las negociaciones. Desde cláusulas abiertamente perjudiciales para una parte, pasando por cláusulas mal entendidas, llegando hasta aquellas que, simplemente, deberían haber sido incluidas pero faltan, son muchas las formas con las que se pueden producir perjuicios para ambas partes.

Si tenemos en cuenta además, los importes que suelen estar en juego cuando se trata de contratos ubicados en el sector inmobiliario y de la construcción, es especialmente arriesgado, no contar con un contrato individualizado.

Esta individualización, no sólo debería existir por parte de aquel que aporta el contrato a las “negociaciones” sino como indica el mismo término, por parte de aquel que meramente debe firmar. Nadie tiene que aceptar un contrato ajeno tal y como se le presenta. Sin embargo, muchos actúan cuando proceden a la firma como si el contrato fuera ley. No olvidemos que el contrato en el caso ideal, debería dar constancia de un acuerdo adoptado entre varias personas, no de una imposición y una mera aceptación. Si todos los involucrados tienen interés en la firma, es más que legítimo que se negocien todos y cada uno de los términos en los que es adoptado dicho acuerdo. Si las condiciones del contrato son innegociables, debe estar alertado y prestar especial atención a su contenido. No es raro encontrarse en estos casos, con contratos más que partidarios, donde el objeto del contrato no es lo más importante sino las condiciones y cláusulas que lo rigen.

Aunque lo dicho es valido para todas las ramas del derecho, en concreto, en el ámbito inmobiliario, la liberalización normativa y la posibilidad de generar rápidamente grandes beneficios, ha propiciado la proliferación de individuos y empresas que en sus contratos utilizan no ya cláusulas abusivas sino contratos que rozan la estafa. Además, estos agentes, pueden aparecer en cualquier parte del contrato. Pueden ser compradores, vendedores, arrendadores, arrendatarios e incluso inmobiliarias que, aunque debido a la importancia de su reputación para la realización de su trabajo no deberían perjudicar sus clientes, en algunos casos y, ante la creciente competencia y, la posibilidad de ganar dinero fácil, actúan de forma reprochable.

Por ello: No se deje persuadir o convencer de las apreciaciones ajenas. Lea lo que va a firmar y si es posible consulte antes de la firma a un abogado especializado. No se deje manipular cuando le metan prisa. Si de verdad la relación entre las partes es buena y si de verdad hay confianza no pasará nada si se espera uno o dos días para consultar a un profesional.
Cuando todo esta en regla y el contrato reparte las obligaciones y los derechos de forma adecuada entre las partes, no debe haber nada que esconder y, nada le impedirá pactar ese contrato en los mismos términos sin tanta premura. Si siente presión, es posible que detrás de ello se esconda un objeto, precio o contrato que no le beneficia.

Aunque plantarle cara a tales situaciones requiera mucha fuerza de voluntad, recuerde que si se equivoca, - dada la elevada importancia económica de los negocios inmobiliarios - lo lamentará posteriormente.